Villaescusa de Haro

Nuestra historia

En la comarca de La Mancha Alta, y a 6 Km. de Belmonte, se traza el contorno de Villaescusa de Haro, un pequeño pueblo conquense de relevante importancia histórica y monumental. Restos de culturas anteriores a la cristiana atestiguan la longevidad de su asentamiento. Destaca la villa por su patrimonio arquitectónico y, muy especialmente, por el religioso.

La conocida como Villa de los Obispos, por haber sido cuna de más de una decena de obispos entre los siglos XV y XVII, conserva importantes monumentos históricos, entre los que sobresale su colegiata de San Pedro Apóstol del siglo XVI por su retablo gótico isabelino de la capilla de la Asunción, declarado Monumento Nacional en 1931.

Iglesia de San Pedro Apóstol

La iglesia de San Pedro es una típica iglesia columnaria del siglo XVI, frecuente en los territorios de la Orden de Santiago. Poseedora de grandes tesoros arquitectónicos y mobiliarios destaca sobre todo por la joya de Villaescusa de Haro: la Capilla de la Asunción. Esta impresionante representación del gótico isabelino tiene una planta cuadrada reducida a octógono mediante trompas y una magnífica bóveda estrellada. Todo en ella sobresale, el monumento funerario, el retablo, la reja y los arcos góticos, por los que se accede a la iglesia, son de una belleza que reclama la vista y se instala en el recuerdo del visitante.

Convento de los Dominicos

También reconocido como Bien de Interés Cultural, la iglesia del convento de los Dominicos ha sido rescatada de las ruinas en la última década para mostrar un atractivo monumento del s. XVI de influencia plateresca que combina un pasado de catástrofe con un presente de esperanza.

La reciente excavación arqueológica en el convento ha dejado al descubierto la planta del monasterio, en la que se distinguen las diversas estancias que lo conformaban en el s. XVI como uno de los mayores y más importantes de la orden de los predicadores.

Otros lugares de interés

Otros monumentos religiosos ilustran nuestro paseo, como la iglesia del convento de Justinianas, que alberga la imagen del patrón local, el Santísimo Cristo de la Expiración, así como relevantes recursos artísticos a nivel pictórico y escultórico.

En la arquitectura civil, destaca el Colegio Universitario o Universidad “non nata”, inmenso edificio concebido como sede universitaria cuyo proyecto se frustró con la inauguración de la Universidad de Alcalá de Henares, y también declarado BIC. Se caracteriza por su estilo renacentista primitivo y se utiliza en la actualidad como alojamiento rural.

El pósito del s. XVI y el Palacio de los Ramírez del s. XVII son otros ejemplos que se harán imprescindibles en la visita. Villaescusa de Haro, acepta al viajero y le acoge con calma, entre edificios y ruinas, para saborear la historia con él y perderse en los entresijos de un tiempo pasado de esplendor en la villa.